Exposición internacional 'After the Present' llega a Busan
La Galería Arian en Busan presenta 'After the Present: Universos Propios', una muestra de 25 artistas de 9 países sobre tiempo, memoria y tecnología.
| NBNTV = Ban Jae-dong

Se inauguró en Busan una exposición internacional donde artistas de diversos países abordan problemáticas contemporáneas como el tiempo y la memoria, la relación entre la naturaleza y el ser humano, y la interacción entre el cuerpo y la tecnología a través de sus obras.
La Galería Arian, ubicada en el distrito de Haeundae en Busan, presenta la muestra internacional 'After the Present: Universos Propios' hasta el día 4. Este evento marca el inicio de una serie de proyectos de cooperación internacional diseñados para fomentar un intercambio artístico global continuo.
La exposición cuenta con la participación de 25 artistas procedentes de 9 países, entre ellos Corea, Alemania, México, Malasia, Etiopía, Italia, Turquía, Polonia y Bélgica. La muestra destaca por la diversidad de géneros y materiales, incluyendo pintura, grabado, escultura, instalación, fotografía y medios digitales.
El propósito central de la exposición es observar cómo los artistas que operan en distintas regiones perciben la época actual en un contexto de globalización constante. En lugar de clasificar las piezas por su nacionalidad, la curaduría organiza la muestra en torno a preguntas y métodos de expresión recurrentes, independientemente de la cultura o el entorno de origen de cada obra.
La curadora Joo Ok ha agrupado las obras de los 25 artistas en cinco grandes ejes temáticos: tiempo y memoria, recuperación y raíces, la relación entre el ser humano y la naturaleza, la materia y el acto manual, y finalmente, el cuerpo y la existencia del ser humano moderno.
En el primer eje, se exploran el tiempo y la memoria desde diversas perspectivas. El alemán Holger Welk captura la soledad y la espera urbana mediante la fotografía; Giorgio Piccaia traslada el orden matemático de Fibonacci al plano visual, mientras que Maria Teresa Illuminato reutiliza materiales desechados como objetos cargados de memoria. Por su parte, Aleksandra Gera incorpora el concepto de 'Noosphere' para representar la conciencia colectiva humana.
Aunque las obras parten de contextos y materiales distintos, todas convergen al invocar tiempos y memorias preexistentes a través de la creación presente.
El segundo eje aborda la recuperación y las raíces. Daniela Jáuregui, en lugar de restaurar un paraíso perdido, retrata un mundo que puede reconstruirse mediante la memoria y el cuidado. Rediet Sisay Welk interpreta las raíces no como un pasado estático, sino como una fuerza que construye la vida presente. Ambas artistas exploran la vitalidad que persiste tras la pérdida.
El tercer eje examina el vínculo entre el ser humano y la naturaleza, cuestionando la visión tradicional que sitúa al hombre como centro del mundo.
Müge Akçakoca, de Turquía, se centra en el llanto de los animales. Özlem Gök cuestiona la jerarquía antropocéntrica al situar al ser humano y a un ave muerta en una misma composición. Şükran Mertcan, por su parte, registra el encuentro entre la arquitectura y la naturaleza mediante la combinación de estructuras bizantinas y formas botánicas.
El cuarto eje se enfoca en la relación entre los materiales y la mano del artista.
Ng Bee, Kwak Tae-im, Kim Sang-gu, Kim Seong-heon y Yun Sang-geon utilizan el proceso de producción como un elemento plástico en sí mismo. Los métodos varían desde el rasgado, el corte y el pegado, hasta el tallado en madera, la creación de huellas en papel tradicional coreano (hanji) o el procesamiento repetitivo de metales. A través de estas marcas, las obras evidencian el tiempo y la acción invertidos en su creación.
En el último eje, se trata el cuerpo y la existencia del ser humano moderno, utilizando la tecnología, el entorno digital, el deseo y el instinto como materias primas.
Marion Albrecht y Michael Albrecht exploran la figura humana en el entorno digital y tecnológico. Kim Seong-cheol vincula el deseo humano con el concepto de 'parasitismo'. Ha Min-ji cuestiona la visión convencional del cuerpo como una herramienta domesticada para funciones específicas, mientras que Eparo explora los sentidos de la vida a través del acto instintivo de 'el humano que come'.
En lugar de agrupar a los artistas de los 9 países bajo un único estilo, la exposición invita al espectador a seguir el hilo conductor de problemas comunes como el tiempo, la memoria, la naturaleza, el cuerpo, la tecnología y el deseo.
Busan es la sede inaugural de este proyecto de cooperación internacional. Según la organización, tras esta muestra en Busan, el proyecto continuará su recorrido por diversas ciudades, incluyendo Turquía, conectando el trabajo de artistas de distintas regiones y continentes.
La curaduría estuvo a cargo de la profesora Joo Ok, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Seúl, con la participación de Yoon Sojung como coordinadora y Kim Seong-heon en la planificación de la cooperación internacional.
